Desde las tripas naturales en La Rioja hasta la carne de un cerdo ibérico de Extremadura, el proceso de elaboración de los embutidos debe prestar atención a todos los pasos que se llevan a cabo para obtener un producto de calidad.

Hoy en día está muy de moda vender lo tradicional y es verdad que en muchos casos es la mejor opción. Pero no debemos despreciar los grandes avances tecnológicos que nos permiten mejorar ese resultado final siempre y cuando sepamos trabajar con las materias primas adecuadas. A continuación, vamos a ver las diferencias entre las tripas artificiales y las tripas naturales en La Rioja.

En primer lugar, vamos a ver qué beneficios tiene la utilización de tripas naturales en la producción de embutidos. Este tipo de envoltorio se lleva utilizando desde el comienzo de los tiempos, y es que cuenta con unas propiedades inigualables. Para empezar, tiene una mayor elasticidad y resistencia. Además, este tipo de protección no genera residuos, es completamente comestible. Así mismo, ensalza y protege el sabor en mayor medida. Es por todo esto que en los embutidos de calidad suprema, como por ejemplo los de bellota, se utiliza siempre este tipo de tripa.

Por otra parte, tenemos las compuestas por subproductos animales. Se fabrican con el colágeno extraído de la piel de los animales, especialmente cerdo y vacuno. Al igual que la anterior, es comestible y además ofrece una mayor variedad de formatos. Adicionalmente, su almacenamiento sin refrigeración es más sencilla.

Y por último, la industrial o artificial. Puede ser fabricada con celulosa o plásticos. En ninguno de los casos son comestibles, aunque sí evitan mejor las pérdidas de agua y entrada de gases.

En Intrespa contamos con una gran selección de productos naturales para recubrir tus productos cárnicos de primera calidad con un envoltorio de primera calidad.